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RESUMEN

Lánzate a los Valores Humanos es un libro distinto a lo que la gente espera, incluso por el título. Es cierto que empieza por definir con precisión cuáles son los valores humanos y porqué. Pero luego analiza el por qué de su ausencia en la sociedad actual, que desemboca en una gran ineficiencia social y en infelicidad generalizada, y encuentra unas razones sorprendentes. Basándose en la psicología y las neurociencias, pero sobre todo en su experiencia directa, propone soluciones, en especial la meditación y el mindfulness, además de gran cantidad de consejos prácticos para la paz interior. Para terminar, analiza en detalle las fases de la consciencia, más allá del estado normal llamado de vigilia, dando informaciones que son realmente infrecuentes, y que resultan muy clarificadoras sobre los grandes temas de la vida.

Si no somos conscientes no vivimos nuestra vida sino la de los demás. Meditar es aumentar la consciencia. El mindfulness que hoy día persiguen los empresarios es más satisfactorio cuando se comprende su relación con los estados de consciencia y con las técnicas de meditación tradicionales. Este libro es único para ese fin.

EXTRACTO EJECUTIVO

Hay que respetar las fases de la vida. Hay que ser niños cuando corresponde y luego pasar plenamente y con todas sus consecuencias a la fase adulta. Ello es indispensable pero no suficiente, pues arrastramos una mochila de problemas psicológicos que marcan nuestra manera de actuar. Quitárnosla debiera ser nuestra tarea prioritaria en la edad adulta.

Mediante un experimento, comprendemos que todas las personas perseguimos los mismos objetivos éticos, a los que llamamos Valores Humanos, y nos ha asaltado la duda de por qué la sociedad no los practica. Hemos encontrado una posible explicación en el desarrollo de nuestro cerebro. El problema que se deriva se resume en que el miedo marca nuestro comportamiento más de lo que podíamos imaginar e imposibilita la manifestación plena de los valores humanos.

Por suerte, hay soluciones y las hemos explorado. Trabajándolas, poco a poco nos podremos liberar. Hemos mencionado la importancia fundamental del silencio y hemos orientado sobre cómo practicar la meditación, ya sea la tradicional o el mindfulness, el cuál queda perfectamente situado como un caso particular de las técnicas que se pueden adoptar, aunque la suma de todas las soluciones propuestas es lo más eficaz. Será a partir de ese momento que nuestro ser se esponjará y, con una felicidad real y tangible, celebraremos en toda su plenitud el don de estar vivos. Veremos la realidad presente de las cosas y de las personas, menos esclavos de las memorias ocultas del pasado. En el proceso, debemos evitar aquello que pueda reactivar memorias perjudiciales, esencialmente el dolor y el temor. Entonces, el miedo habrá perdido su poder sobre nosotros.

Sin miedos, la vida es otra cosa; sin miedo, se vive de verdad. Para ello, puede ser necesario asumir decisiones drásticas, tomando distancia respecto a los medios de comunicación y alejándonos de las personas que nos instilan temor. A algunos les va bien un período de un cierto recogimiento, y volver a la vida social cuando su equilibrio interno sea más robusto.

Sin miedo, ya no necesitaremos las alabanzas de los demás ni su aprobación, pues ésta se deriva de nuestro temor a no estar haciendo lo correcto según su criterio. ¿Qué pasó en nuestra niñez, que la necesidad de aprobación quedó enquistada como un miedo a los demás? Los métodos que he relatado suelen resolver este problema, o cualquier otro tipo de miedo, dando acceso a una vida familiar más plena y a un comportamiento laboral de mucho mayor rendimiento y creatividad. Las empresas funcionan de manera mucho más fluida y resolutiva, cuando sus colaboradores disfrutan de paz interior y sus energías se dirigen totalmente hacia la consecución de los objetivos deseados, en un ambiente general de afecto mutuo.

La civilización se dirige sin remedio hacia la inteligencia artificial y la robótica. Lo que ahora y en el futuro nos diferenciará de las máquinas son esos fenómenos tan específicos del ser humano que hemos repasado, tales como los grados de conciencia, la magia, el prana, la poesía o la divinidad. La actitud social hacia ellos cambiará de raíz, ya que es posible que no nos quede nada más para nuestra autoafirmación frente a las súper-inteligencias electrónicas, a las cuales debiéramos dotar ya de nuestros mismos cinco valores fundamentales, desde el principio, mientras aún podemos.

Debemos subrayar la importancia de la práctica. Ningún conocimiento escrito es de utilidad si no se integra en la personalidad y ello sólo se consigue a través de la experiencia y la vivencia, de la repetición asidua de las prácticas y los ejercicios que se han sugerido. Hay que meditar, hay que mantenerse en estado de mindfulness, de conciencia plena. Si lo dejamos “para después” puede que lo lamentemos, porque la vida no es ni corta ni larga, es una oportunidad para aprender a estar bien dentro de la propia piel, lo cual es posible a todas las edades. La gran noticia que quisiera transmitirle es que no es cierto lo que nos dicen, que nuestro objetivo máximo debe ser el confort material; al contrario, hay un confort, una paz, una alegría, incomparablemente superiores, y las tenemos muy al alcance. No hay que esperar a morirse para ir a un paraíso, es sólo cuestión de decidirse a dar unos pasitos cada día.

Extracto adaptado de Lánzate a los Valores Humanos, Jordi Griera

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UN PROBLEMA GENERAL Y SU SOLUCIÓN

La Organización Mundial de la Salud ya previno, en un informe del 4 de octubre de 2001 que “una de cada cuatro personas en el mundo se verá afectada por trastornos mentales o neurológicos en algún momento de sus vidas. Alrededor de 450 millones de personas padecen actualmente estas afecciones, lo que coloca a los trastornos mentales entre las principales causas de mala salud y discapacidad en todo el mundo”. 

Dicha cifra, en 2019, parece que ha subido ya a unos 700 millones de personas, y no tiene visos de detenerse. ¿Estamos yendo hacia una sociedad de locos? 

¿Cuáles pueden ser las causas de esa demencia creciente? Creo que la tensión mental o estrés que crean las circunstancias en las que las personas se ven inmersas contra su voluntad. Por ejemplo:

  • En primer lugar la gente sufre por una economía personal que parece ir siempre hacia abajo, aunque digan que la economía del país “va bien”.
  • En segundo lugar, las libertades y derechos de la ciudadanía, tan trabajosamente conseguidos en los siglos XIX y XX, parece que están en involución acelerada, pues los gobiernos han encontrado la piedra filosofal de infundir miedo a sus votantes para que les pidan más seguridad a cambio de reducir sus libertades y sus derechos constitucionales: se va limitando la libertad de expresión, libertad de reunión, libertad de manifestación, de huelga, de elección democrática, de ser elegido o elegida. Ya parece que no tenemos derecho a la vida, a una vivienda, a un trabajo…
  • Luego están los riesgos globales del cambio climático, de la deforestación, la extinción de las especies y la degradación de los mares. Nos angustian porque no sabemos cómo revertir eso, que ya se ve que es malo para todos, pero que las multinacionales siguen acelerando, empujadas por un capitalismo depredador y devastador que nadie sabe cómo detener.
  • Tampoco estamos digeriendo los profundos cambios sociales. Antes un abuelo podía tener ocho nietos, ahora un nieto puede conocer a ocho abuelos. Ahora el taxi al aeropuerto es más caro que el billete de avión para ir a una ciudad a dos mil kilómetros. En el siglo pasado, un empleo normal podía durar veinte años o más, hoy puede durar seis meses o menos y se considera igualmente normal. Cada día más personas son sustituidas por máquinas, que además lo hacen mejor. La fuente de la sabiduría, que se encontraba en la experiencia vital, ahora está en Google y en las redes, con la consecuencia de que la gente mayor ha perdido su utilidad social, pues antes se les consultaba para temas importantes y también prácticos, y en cambio ahora se ven convertidos en trastos inútiles, “desinformados”, que los jóvenes evitan cuando pueden. Son cambios radicales para los que psicológicamente nadie nos ha preparado.
  • Finalmente, la incertidumbre se apodera de todos cuando la gente no parece ponerse de acuerdo en cuanto a dónde se encuentra la verdad, oculta bajo un espeso manto de mentiras oficiales, de fake truths. Mirando una foto, ya no se sabe si es real o ha sido retocada por ordenador. Viendo la televisión o un video por internet, ¿cómo discernir si el personaje realmente ha dicho lo que estamos viendo y oyendo, o se trata de una realidad virtual amañada con inteligencia artificial? Los expertos le pueden hacer decir lo que les dé la gana a quien ellos deseen; tenemos que asumir esta nueva situación, además de las anteriormente mencionadas. Realmente, ¡es de locos!

Una pregunta que uno se debiera hacer, por consiguiente, es “¿Cómo saber si lo que te dicen es cierto o es una fake truth?”. Mi respuesta es compleja, pero creo que eficaz. Se encuentra contenida en mi libro “Lánzate a los Valores Humanos“. En él explico, de otra forma que aquí debajo, pero al final llegando a las mismas conclusiones, que hace falta tener:

  • Primero – Más conciencia. La verdad absoluta se sabe sólo en estado de conciencia trascendente. Si tienes la suerte de experimentarla, aunque sea un rato, ya tu conciencia concreta del día a día habrá cambiado para siempre y distinguirás mejor entre verdad y mentira. Se alcanza mayor consciencia a través de practicar la meditación o el mindfulness. ¿Son lo mismo mindfulness y meditación? La respuesta exacta aquí.
  • Segundo – Salud del organismo – Necesitamos mantener un cuerpo flexible y saludable. De la Roma clásica nos ha llegado el aforismo “Mens sana in corpore sano”
  • Tercero. Salud mental – Acabamos de ver que mantener una buena salud física es esencial, pero la salud mental se debe trabajar. Todo el mundo se cree perfectamente cuerdo y sin ningún problema mental. Es natural, el cerebro no se puede analizar a si mismo, igual que el ojo no se ve sin ayuda de un espejo. No obstante, lo más sano es suponer que tenemos problemas que están ocultos a nuestra visión interna y entrar en procesos de sanación genéricos.
  • Cuarto – Unidad de la gente – Todos pertenecemos a la misma especie, el género humano. Nuestra unidad profunda es innegable, ya sea porque respiramos el mismo aire, reciclamos lo que comemos a través del abono, bebemos la misma agua dentro del ciclo de la naturaleza, etc. Si perdemos el sentido de unidad con los demás, nuestra salud mental se resiente muy pronto.
  • Quinto – Valores Humanos, el test definitivo para conocer si algo es verdad o no. Los valores fundamentales, como demuestra el libro “Lánzate a los Valores Humanos”, son cinco: Verdad y sinceridad, acción correcta, paz interior, amor desinteresado y no violencia o armonía universal. Cada uno de esos valores necesita de los demás para su plenitud.

Cuando sintamos que nos quieren vender unas ideas como “la verdad”, preguntémonos:

  • ¿Lo que nos dicen va acompañado de una actitud justa, correcta, o bien contiene argumentos injustos?
  • ¿Está dicho desde la paz interior, con un reposo espiritual evidente, o la persona que habla está turbada?
  • ¿Está dicho con amor hacia todos los seres, o contiene alguna forma de odio, o el locutor habla con frialdad y sin sentimientos?
  • Finalmente ¿se ataca abiertamente a alguna persona o a algún colectivo humano, denigrándolos, hablando mal de ellos, haciendo burla de otras personas? 

Defender un argumento siempre se puede hacer sin atacar ni insultar a nadie. Cuando se ataca y se insulta, es casi seguro que no hay verdad en lo que se dice, porque quien habla hecho un manojo de emociones no tiene la paz mental desde la que pueda salir la verdad.

Vistos todos esos problemas, ¿qué puedo hacer para mejorar mi salud mental y no entrar en aquellas estadísticas de la OMS?

Jordi Griera ha escrito el libro “Lánzate a los Valores Humanos” para dar las respuestas más eficaces que ha ido encontrando a lo largo de los últimos veinte años, en los que ha dado sus cursos de liderazgo a empresas y personas en varios países, y en culturas muy diversas. Su deseo es compartir con sus semejantes la paz y la felicidad que tenemos a nuestro alcance mediante unas pocas medidas, que no cuestan dinero ni toman un tiempo que no se pueda recuperar. Un simple cambio de actitud en la vida, que es fácil al comprender unas pocas verdades fundamentales, nos puede llevar a ser felices ya para siempre. Este libro ha despertado el interés de muchas personas, lo que lo han llevado a ser un Best Seller certificado por Amazon. Lleva el subtítulo “Vivirás sin miedos”, porque la felicidad necesita la ausencia total de miedo.

Continua a: LÁNZATE A LOS VALORES HUMANOS

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